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Cómo descubrir tu talento

CÓMO DESCUBRIR TU TALENTO Y EMPEZAR A VIVIR DE ÉL

Conoce las claves para saber cómo descubrir tu talento y vivir de ello emprendiendo tu propio proyecto.

Cuando me planteé dar un giro a mi vida profesional, porque lo que hacía no me llenaba, no veía con claridad cuáles eran mis talentos y tampoco tenía muy claro que era un talento. 

De pequeña tenía mucha habilidad con los números, se me daban muy bien en clase todos los juegos que tuvieran que ver con números y los disfrutaba un montón. Además, los diferentes psicotécnicos que me hicieron en la escuela destacaban que me orientara hacia el mundo de la empresa y las finanzas. 

Yo pensaba que me encantaría por lo que no tuve dudas cuando llegó el momento de escoger estudios. Pero al llevar años de experiencia pude ver qué no era lo que yo había pensado. Quizás lo había idealizado o quizás el enfoque en las empresas no encajaba conmigo…

Esto me generó confusión y entonces pensé que tener talento y disfrutarlo estaba destinado solo para personas que habían nacido con un don. Y que el resto nos teníamos que conformar con vivir de nuestro trabajo sin necesariamente disfrutarlo.

Pero quería luchar por ser feliz también en lo profesional así que me empeñe en buscar ideas para cambiar lo que hacía por algo que valiera la pena ser vivido. 

Empecé a pensar en ideas y las pasaba por estos 3 filtros que eran importantes para mí:

  1. Que se me diera bien para aprovechar mi experiencia y no empezar de cero 
  2. Era importante que me encantara, y esto era fundamental, porque de lo contrario me quedaba como estaba.
  3. Y que fuera algo de lo que pudiera vivir. Tenía claro que la parte económica era esencial para que tuviera sentido el cambio aunque sabía que para recoger tenía primero que sembrar. Estaba dispuesta a esperar un tiempo prudencial para recibir frutos.

Mi experiencia fue que me salían cosas que se me daban bien y de lo que podía vivir (relacionadas con mi experiencia) pero cuando pensaba en algo que me encantaba no veía ni cómo aprovechar mi experiencia ni tampoco veía cómo podía vivir de ello.

Por ejemplo, me encantaban los perros y pensaba qué podía hacer algo relacionado con eso. Podría estudiar veterinaria para poder ayudarles pero pensaba que ya era muy mayor para hacer todo este camino y tampoco tenía muy claro si eso estaba hecho para mí.  

O quizás tener un refugio para animales porque me encantaría protegerlos, pero también sabía que raramente podría vivir de ello… Pasé por este proceso con un montón de ideas más que me fueron surgiendo pero acabé frustrada y sin ideas que pudieran cumplir con estos tres parámetros que creía que eran los adecuados.

Ahora sé que cometí un error

Me fui directa a evaluar mis ideas y me salté el paso principal. Reflexionar y conocerme mejor a mi misma para reconocer que todas tenemos talentos y que necesitamos dedicar tiempo a encontrarlos e identificarlos. Para que demos con algo que verdaderamente nos haga sentir realizadas.

Este es sin duda el error que más veo también en mis sesiones de mentoría. Las mujeres a las que asesoro quieren empezar como primer paso a evaluar sus ideas o saber cómo empezar a generar ideas de negocio sin ir a la base de su autoconocimiento que es el que marcará la diferencia tanto en su vida profesional como en el de su emprendimiento. 

Su misión principal antes de evaluar ideas de negocio será descubrir su talento, potenciarlo para luego entonces sí concretarlo en ideas para ver cómo poder vivir de ello.

Pero empecemos por el principio:

¿Qué es el talento?

El talento lo definiría como aquello que se te da bien de forma natural y que disfrutas como ninguna otra cosa cuando lo llevas a la práctica. No hay que sufrir para encontrarlo, pero sí necesita dedicación por tu parte cuando te cuesta identificarlo.

Es la base para construir tu profesión y tu idea de negocio. Porque es desde tu talento que alcanzarás tu mejor versión, desde el disfrute de querer hacerlo cada vez mejor y ponerlo al servicio de los demás.

Yo lo vivo como una oportunidad de ser feliz en mi profesión, de no tener un techo de aprendizaje, porque quiero saber más para poder ofrecer un servicio mejor.

Además, es mucho más fácil y tiene más sentido emprender o desarrollarte con base en tus talentos que sobre tus limitaciones porque te costará menos y lo vas a disfrutar más sin duda. 🙂

Es muy importante tener en cuenta que el talento además de que se te dé bien y disfrutes con ello debe ser útil a los demás porque si no lo puedes poner al servicio de nadie por falta de demanda, en ese caso se trataría de un hobby.

Para que un talento vaya más allá de una afición que puedas practicar, sin duda la clave es, que responda y resuelva la necesidad que tengan otras personas o empresas. Es la semilla que germinará en la posibilidad de vivir de tu talento.

Talento y experiencia: ¿qué tiene más peso?

La experiencia es tu camino recorrido, donde está todo aquello que has hecho, has vivido y experimentado. Es la acción necesaria por tu parte para poder bajar de la teoría a la práctica y vivir por ti misma qué es en lo que más destacas y en lo que más disfrutas.

Y un buen sitio donde identificar tus talentos. Un error que cometí es no saber separar lo que no me gustaba de mi trabajo (el todo) a aquellas actividades más concretas en las que sí disfrutaba. Te pueden dar pistas para encontrar piezas del engranaje importantes para tener en cuenta en tu nuevo proyecto.

¿Por dónde empezar a buscar?

Te propongo un ejercicio “la línea de la vida” que puedes hacer para encontrar entre tu experiencia pasada esos momentos en los que hayas disfrutado mucho.

Se trata de hacer una línea dónde organizas las experiencias (en este caso profesionales) más significativas en orden cronológico hasta llegar al momento actual.

Para hallar esos momentos de disfrute que tuviste y qué analices qué es lo que hacías en concreto. Y anotes que te surge de ahí, ya que puede ser interesante tirar de esos hilos y ver hacia dónde te llevan.

¿Y si tienes un talento que nunca has entrenado lo suficiente?

¿Eso quiere decir que si no lo has experimentado aún no puede ser un talento?

¡Por supuesto que no! 🙂 La experiencia es un lugar por donde empezar a buscar sobre aquello que ya has probado, pero un talento es el potencial que tenemos y que, en este caso, no hemos desarrollado aún.

Puede darte pistas aquellas cosas a las que les dedicas tiempo, que por cierto se te pasa volando y son de tu interés. Cómo libros qué lees, blogs que sigues, actividades que practicas y te encantan etc.

Si estás lista para profundizar y tienes ganas de ponerlo en práctica tienes este artículo dónde te comparto 5 claves y 10 preguntas para identificar tu talento. 

El talento como herramienta para fortalecer tu proyecto de vida

En mi experiencia el talento es algo que TODAS tenemos sin excepción. 

Sí, sé que es algo que cuesta a veces reconocer que lo tengamos y que quizás dudas de si en realidad tienes algún talento. 

Pero lo primero que necesitas es reconocer que existe en ti aunque aún no lo hayas identificado. Porque es demasiado importante como para no hacer el esfuerzo, ya que vivir de tu talento marca la diferencia entre vivir una vida con sentido o sin él.

Si pretendes ser feliz y la pasión que surge con la práctica del talento no está presente en tu vida jamás serás feliz del todo porque sentirás malestar, frustración y sufrimiento. 

¿Por qué a veces cuesta tanto encontrarlo? Mi experiencia

Lo que ocurre es que a algunas personas nos cuesta más porque tenemos que trabajar más en ello para descubrirlo. De hecho, a mí me llevó ¡Siete años! 

En 2011 dejé un trabajo estable y privilegiado en búsqueda de realización. Me orienté al sector de los mercados financieros, pero fallé por no tener en cuenta ni mis valores ni mi talento.

Y no fue hasta el 2019 qué descubrí, trabajando mi crecimiento personal, que tener más libertad y sentir pasión en mi profesión eran unos de mis valores principales y decidí que serían irrenunciables.

Al empezar a buscar por el sitio adecuado, mi autoconocimiento, pude darme cuenta de que me encantaba el mundo emprendedor. Surgió así mi experiencia como mentora de emprendedoras y mi primera colaboración con Barcelona Activa como mentora para ayudar a personas de más de 40 años en su reinvención profesional. 

Justo estaba pasando por ahí yo misma y creí que ayudar a otras mujeres a reinventarse profesionalmente y emprender su propio proyecto con base en sus valores y talento se convertiría en mi misión. Además, mi experiencia en empresa y en finanzas ayudaría a generar ideas de negocio con una base más sólida.

¡Y así empezó mi historia emprendedora!

En mi experiencia y las de las personas que he acompañado he entendido que desde ahí y solo desde ahí es cuando podemos desarrollar nuestro máximo potencial.

Por eso es importante, cuando te planteas emprender, conocerte mejor para que tu emprendimiento tenga en cuenta tus necesidades y no se vuelva a producir esa insatisfacción de nuevo.

Una buena base para comenzar es tener en cuenta tus valores…

Una buena base por la que empezar a pensar qué debe o no tener tu emprendimiento es tener en cuenta tus valores.

Por eso creé el test para descubrir tus valores y emprender el proyecto que vive en ti. Para que tu nuevo proyecto esté alineado contigo y con tus prioridades.

Descarga el test “LOS VALORES DE TU VIDA” y descubre cómo crear la vida profesional que quieres.

¿Cómo empezar a vivir de tu talento?

Este elemento es indispensable porque el dinero es la moneda de intercambio para vivir en esta sociedad y la manera que tenemos de vivir una vida placentera con nuestras necesidades cubiertas.

Te da esa tranquilidad que necesitas para poder desarrollarte sin tener que sufrir por si llegarás a fin de mes. Por lo tanto, gozar de una buena salud financiera es vital.

Cuando comenzamos un proyecto emprendedor es importante poner el foco en la rentabilidad. Marcarnos objetivos claros en torno a ella. Es evidente que al principio es difícil conseguirla, pero tener una intención clara nos ayudará a llevar acciones para alcanzarla. Esa intención es la que hace la diferencia 

Tu talento debe tener una mirada atenta y de servicio hacia los demás. Porque poniéndolo al servicio de los demás es como puedes validar que lo que ofreces es útil, te permite estar en un estado de mejora continua y conseguir la excelencia en lo que haces.

Si tu misión solo te sirve a ti no tiene sentido. Debe ser útil también para los demás.

Pregúntate, ¿cómo podrías hacerle la vida más fácil a los demás?

Estamos en una sociedad en la que el desarrollo tecnológico y de consciencia ha dado lugar a que no tenga sentido trabajar en empresas en las que no creemos y que no comparten nuestros valores.

Cada vez expresamos más nuestra identidad con productos y servicios personalizados que expresan nuestros mismos intereses, formas de ver el mundo y que responden a nuestros problemas o necesidades.

Eso da lugar a micro nichos de mercado con profesionales que ofrecen servicios y productos cada vez más y más específicos.

Han quedado atrás las profesiones generalistas como por ejemplo la de coach, que en sí no te dice nada específico, por servicios más concretos como por ejemplo coach de sueño de bebés recién nacidos.

Ejemplo:

Unos padres tienen un bebé que tiene problemas de sueño y quiere contratar a un profesional para que le ayude a resolver ese problema. Han intentado todo lo que les ha dicho el pediatra, todo está bien, pero no logran saber cómo ayudarle para que se relaje y pueda dormir.

Quieren contratar un profesional que les ayude con eso. Si encuentran dos profesionales: un especialista en bebés recién nacidos y otro en niños de 0 a 12 años. Seguramente le va a dar más confianza el especialista en bebés recién nacidos porque considerarán que tendrá más experiencia en lo que ellos necesitan que otro profesional que atiende a niños más grandes que tienen otras problemáticas y desafíos diferentes.

La cuestión aquí es focalizar el talento en algo útil para los demás y cuando estás al servicio de los demás y ves algo que no funciona puedes ofrecerte para solucionarlo.

Como complemento a este artículo te invito a echarle un vistazo a este otro dónde comparto 3 conceptos a tener en cuenta para crear tu propio proyecto profesional.

Conclusión

Invertir tiempo en descubrir nuestros talentos para luego enfocarlo en transformarlo en algo útil para los demás es la clave para poder vivir de tu talento. Además, el mayor premio es cuando lo pones al servicio de otros porque sientes satisfacción y felicidad.

Dedicarte a tu pasión es la gasolina que te hará insistir para que tu negocio funcione. Los inicios son especialmente desafiantes, pero con una buena dosis de pasión no te rendirás antes de lograr los resultados que quieres.

Puedes empezar buscando ayuda en forma de libros, vídeos, mentores y cursos si no sabes hacerlo por ti misma.

Vale mucho la pena. Porque cuando te des la vuelta y veas que has creado tu propio proyecto profesional que te da la independencia, realización y libertad que quieres la recompensa es demasiado grande 🙂

Espero tus comentarios y preguntas debajo de esta publicación.

Visita mi perfil de Instagram para seguir aprendiendo sobre talento, reinvención profesional consciente y emprender en femenino.

Núria Martínez

Núria Martínez

Sueño con un mundo en el que todas las mujeres nos sentimos realizadas porque trabajamos desde nuestra Pasión. Por eso mi misión es ayudarte a emprender ese proyecto alineado a quién tú eres, tus talentos y tus valores. Aunque no tengas claridad por dónde empezar, de hecho eso es de lo más normal :)

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